Cómo el COVID cambia las bodas.

Hola, otro jueves.

Queramos aceptarlo o no, nos guste o no. Este mal bicho con el que nos ha tocado vivir y pelear, ha cambiado nuestro día a día, y también ha cambiado (y mucho) las bodas. De eso es de lo que os hablo hoy.

Uno de los principales cambios que hemos tenido que afrontar ha sido el de los cambios de fecha, en la mayoría de eventos de este año. Es comprensible y normal. Por una parte, queréis vivir ese día como lo tenéis en vuestra cabeza y como tenemos interiorizadas las bodas hasta el momento. Y a eso, también se junta el tema de la seguridad (queréis estar seguros vosotros y ofrecer la mayor seguridad posible a vuestros invitados). Y la mayoría optáis por aplazar la fecha de vuestra boda hasta después de que todo esto pase. Pero el problema es que NO SABEMOS cuándo pasará (esa es la realidad y no es por ser pesimista, que no lo soy). La mejor opción es ser plenamente conscientes y estar al tanto de las normas vigentes en cada momento y, por supuesto, cumplirlas. En consecuencia, amoldar nuestra boda a esa “nueva normalidad” que nos ha tocado vivir.

A continuación os comento algunos de los cambios principales que tenemos que asumir e implantar en nuestras bodas, hasta no sabemos cuándo. Y opciones alternativas, que pueden encajar en la “nueva normalidad”:

– Reducir nuestra lista de invitados. Esto es esencial. En ocasiones es difícil, pero es una forma muy efectiva de pasar ese día con los que realmente deseamos y son indispensables. Esencial, porque reducimos el contacto con gente y las grandes aglomeraciones.
– Hola mascarillas. Las mascarillas puestas durante todo el evento, menos cuando estemos comiendo y bebiendo. Acudir a una boda, no es solo ir guapa en estos momentos. Tenemos q ofrecernos seguridad a nosotros mismos y a nuestros familiares y amigos. En una boda, muchas personas que no conviven juntas estarán en un mismo espacio y es esencial el uso de la mascarilla por el momento.
– El gel desinfectante de manos, otro de nuestros nuevos imprescindibles. Mantener una higiene de manos adecuada, antes de tocar nada. Y después de hacerlo.
– Adiós, por el momento, al cóctel como lo teníamos contemplado hasta ahora. Lo mismo que a los córner de comida, el candy bar, … y a la conocida y ansiada fiesta con barra libre.
– Reducir el número de invitados por mesa (cada comunidad tiene estipulado un máximo de personas por mesa). Se trata de juntar lo menos posible a personas que no convivan en la misma casa. De esta forma ofrecéis mayor seguridad a los invitados en los momentos obligados a estar sin mascarillas.

Os doy algunas alternativas:

– En vez de reducir la lista de invitados, podéis separarla en dos diferentes. Y hacer “2 en 1”. Me explico. Podéis hacer una fiesta preboda con una comida o cena y parte de los invitados, incluso con una lectura de votos,… y al día siguiente o un par de días después, la boda oficial con los familiares y amigos mucho más allegados. Tendréis dos preciosas celebraciones. Cambiando un día muy lleno y largo, con miles de cosas, por vivirlo más dosificadamente saboreándolo mejor y de forma más relajada. Sin perder nada de magia.
– Sustituir el conocido cóctel, en el que los camareros pasan con una bandeja y todos cogemos, … por repartir individualmente unas degustaciones ya preparadas y servidas en paquetitos individuales a los invitados, parecido a un “Take away” pero en plan mono. Todo esto, siempre, guardando distancias de seguridad entre comensales y teniendo sitios fijos donde estar disfrutando del cóctel sin la mascarilla. Evitando el contacto con demasiada gente.
– Hacer la distribución de las mesas pensando siempre en las personas que conviven juntas o familias o amigos muy directos que tienen contacto muy habitual fuera del evento. Pudiendo dejar mesas de 4, 5 o 6 personas tranquilamente. Siempre es mejor mesas pequeñitas, que juntar personas innecesariamente. Intentar hacerlo en exterior o un lugar muy ventilado y dejando distancia de seguridad entre las mesas.
– ¿Y qué hacemos con el baile? Pues podéis contratar música en directo y hacer que vuestros invitados disfruten de algunas actuaciones y puedan tomarse unas copas servidas en la mesa.

Como veis, son conceptos totalmente distintos a lo que tenemos interiorizado… pero es lo que nos está tocando vivir y realmente algunas de las nuevas opciones que se nos plantean son sin duda perfectas para tener  una boda diferente. Así que no desesperéis; porque, si se quiere, se pueden encontrar opciones maravillosas y distintas posibilidades para realizar y disfrutar vuestra boda.

Hasta pronto. Un beso.

 

 

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Acerca de Cerezas de colores

Ayudo a parejas con muy poco tiempo libre que quieren una boda con estilo y sin complicaciones, a organizarla y decorarla para poder tener su boda perfecta. Y que en su precioso día, todos lo pasen genial. 

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