Cuidemos las reglas. Ciertos protocolos.

Hola, otro jueves más.

No soy ni mucho menos una experta en protocolo, aunque tengo ciertos conocimientos para poder realizar adecuadamente mi trabajo. Como es algo muy extenso y que toca muchos aspectos, hoy quiero contaros ciertas normas (escritas y no escritas). Como siempre, espero que os guste y que disfrutéis leyendo este post.

Con el tema del protocolo podríamos estar hablando días y días; pero aquí solo voy a referirme a ciertas normas, muy sencillas y muy fáciles de respetar. Probablemente, muchas de ellas ya las conoceréis (o puede que no, porque en las bodas se continúan viendo cosas raras, raras, raaaras); pero, en todo caso, conviene recordar que hay algunas reglas que no se pueden saltar salvo petición expresa de los novios.

Una boda es un evento social que está repleto de normas y protocolos. ¡¡¡Y hay que conocerlos!!! Después, ya que se trata de un acto privado y nosotros (los novios) somos los anfitriones, podremos decidir respetarlos absolutamente todos o saltarnos algunos/muchos/todos.

Yo personalmente no soy partidaria de bodas protocolarias al extremo, pero algunas reglas son intocables. Por eso, si sois los novios (o, incluso, si sois invitados) creo que todos estos consejos os pueden ser útiles.

Si hablamos de la ceremonia, puede ser religiosa o civil, la mayoría de estas reglas las podemos aplicar en las bodas hoy en día.

Todos los invitados esperan a la novia en el interior de la iglesia, juzgado, ayuntamiento o cualquier lugar destinado para la ceremonia. Mientras, el novio y la madrina esperan a la novia en el altar. Nada de esperar la llegada de la novia para verla fuera, esperar su salida del coche y hacerla fotos, saludos y besos. Respeto absoluto por ese momento y dejarla espacio. Los novios quieren el recuerdo de su boda y de esos momentos. No vuestras cabezas y brazos con móviles delante de ellos.

Hay que evitar pisar y pasar por el pasillo central (es el destinado para la entrada y salida de los novios y del cortejo nupcial), siempre que os sea posible utilizar los laterales para acomodaros en los asientos. Los testigos y familiares de la novia, se colocarán en el lado izquierdo y los del novio en el derecho. Las primeras filas y asientos son destinados para los familiares más cercanos, testigos y lecturas.

La novia entra con el padrino colocada en su lado izquierdo. La novia con su brazo o mano derecha coge al padrino de su brazo o mano izquierda. Menos en las bodas militares en las que el hombre porta sable y la novia se colocará al lado derecho. La boda solo se considera militar si el novio lo es.

Los pajes (o niños de arras) y las damas de honor entran delante de la novia. La novia puede necesitar algunos pajes o damas de honor detrás de ella para la sujeción y colocación de la cola y el vestido.

Ya en el altar, la colocación es la siguiente: Madrina, novia, novio y padrino, mirando hacia el altar (pese a que pueda no apetecernos mucho estar junto a nuestra futura suegra en ese momento, las reglas oficiales son estas).

En el caso de no tener niños de arras, las alianzas las tendrá el padrino y las arras la madrina.

En la salida de la ceremonia, los primeros en salir después de todos los invitados que les esperan fuera y dejando espacio suficiente para su salida y la tradicional “lluvia de pétalos” (o, cada vez menos, de arroz) son los novios, seguidos del resto de cortejo nupcial en este orden: novios, pajes, padres de la novia, padres del novio, testigos y damas de honor.

Luego, tenemos otras reglas no escritas; pero que no está de más, respetar y contemplar.

Lo que vemos en las bodas como parte de la decoración y atrezo, menaje, botecitos y un sinfín de cosas que están cerca nuestro en todas las bodas, NO se puede coger y quedárnoslo. Eso, señores y señoras, es “churrimangar” (si, si, esa palabra existe y la utilizo para no ser más brusca con el término). No hay que alarmarse, ni poner el grito en el cielo, porque pasa “hasta en las mejores familias”. Está claro que el detalle que nos dan los novios es para nosotros, pero no destrocéis decoraciones por coger flores, no os quedéis esos botecitos tan monos, o esos candelabros. Todo ese material suele ser propiedad de algún proveedor y está en régimen de alquiler; por lo que (si desaparece) luego les tocará pagarlo a los novios. Si tenéis la imperiosa necesidad de algunas flores o algo concreto de recuerdo, preguntar antes de cogerlo.

Ya en la mesa, esto puede ser muy largo y con muchas normas. Pero respetemos ciertas cosas esenciales: La decoración en su justa medida, no puede molestar a los invitadas para comer, hablar o restarles visibilidad. Nada de poner botellas de bebida sobre las mesas. Los bolsos los colocaremos detrás de nosotras en la silla o colgados de esta. No comenzar nuestra comida hasta que no esté servida toda la mesa. No retrasar la salida de los platos por mesas vacías por fumar o invitados saludando y levantándose continuamente para hablar con los novios o con otros invitados. Respetar los tiempos de comida y darles ese momento de descanso. El móvil en silencio, la chaqueta puesta y, por encima de todo, NO HACER CATETADAS A LOS NOVIOS, SI ELLOS NO QUIEREN, o nada que pueda hacerles sentir mal en su boda.

Dejar protagonismo a los novios en todo momento. No interrumpir sus bailes, conversaciones, fotos… (lamentablemente, siempre hay alguien que quiere ser el bebé del bautizo y la novia en la boda). Es su gran día y tenéis que respetarlos y disfrutar con ellos.

Un besito y nos vemos el próximo jueves.

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Acerca de cerezas de Colores

Ayudo a parejas con muy poco tiempo libre que quieren una boda con estilo y sin complicaciones, a organizarla y decorarla para poder organizar su boda perfecta. Y que en su precioso día, todos lo pasen genial. 

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