Los satélites de la novia.

Hola, otro jueves más.

Espero que estéis bien a pesar de las circunstancias tan extraordinarias que estamos viviendo.

El tema de hoy es complicado y, a la vez, real como la vida misma. Muchas, ya lo estáis experimentando; otras, lo vais a vivir en unos meses. Y las que no lo ‘sufráis’ podéis consideraros unas auténticas privilegiadas.

Me refiero a ‘los satélites de la novia’; pero, ¿qué es eso? ¿quiénes son?

Pues son todas esas personitas que están a vuestro alrededor, muy cerquita. Son esas personas en las que os apoyáis, a las que les contáis todo o demasiadas cosas de la boda. Todas las personas que os quieren ayudar, o no, dando muchos consejos y opinando de tooooodo. Por lo general, son personas muy importantes para vosotras y vosotras para ellas, por eso quieren participar, daros su opinión, sus ideas,… pero es que ese es el problema. Inevitablemente os veis influenciadas por ellas y os pueden hacer dudar de muchas decisiones tomadas o que queréis tomar.

Os pongo algunos ejemplos a ver si os suenan:

– Pero como no vas a invitar a Julita y Tomás, que me criaron cuando yo era pequeña y vivía en el pueblo.
– Ya, pero es que nosotros no conocemos ni a Julita ni a Tomás. Y ya estuvieron en vuestra boda. Además, casi ni hablas con ella.

Queremos contratar una wedding planner.
– ¿Para qué? Eso lo hacemos todo nosotras. Es tirar el dinero. Nosotras podemos hacerlo todo. (Tremendo error, pero este es otro tema peliagudo)

– Mirar, éste es el vestido que me encanta.
– ¿Eseeeee? Pues no lo veo para nada. No es tu estilo. Me esperaba otra cosa, pero si a ti te guuusta. (Ya os están haciendo dudar o, como mínimo, pensar en ello)

– No puede faltar un candy bar. Que me pongan la canción ‘…..’ ¿Vais a poner …? ¿No tenéis pensado poner …? Pues tu prima tenía ‘…..’ en su boda,…

Bombardeo de fotos en el móvil con cosas que les gustan a ellos o que piensan que os pueden gustar, pero que no les habéis pedido que busquen.

¿Os suena alguna de estas cosas? Si la respuesta es SÍ, me entenderéis y sabréis que todos esos comentarios no os ayudaron mucho.

Mi recomendación es que contéis lo mínimo sobre la boda. Nunca llueve a gusto de todos y muy probablemente no todo va a gustar a todos. No preguntéis demasiado y a demasiadas personas. Por tener más opiniones, no vais a tener más seguridad de qué gustará. ES VUESTRO DÍA y, por tanto, la cuestión es ¿os gusta a vosotros? ¿Estáis seguros de lo que queréis y de lo que NO? Pues adelante, esa es la elección correcta.

Podéis elegir a alguna persona de total confianza, para que os acompañe con la elección del vestido, pero no un ejército. Contra más personas, más diversidad de opiniones y os confundirán. Como siempre os digo, cuando todo encaja con vosotros y con vuestra esencia, cuando todos los detalles están pensados y cuidados, ese día todo el mundo disfrutará.

Os tienen que asesorar con lo que realmente os queda bien, o con lo que puede ser mejor para vosotros. No con lo que a ellos les gusta, o con lo que les gustaría veros a vosotros, o lo que les gustaría encontrar en vuestra boda.

Cada persona tiene que tener su papel en la boda. Y ese día estarán en otras cosas, que es lo que tienen que hacer y donde realmente os ayudaran (ser la madre de la novia, ser la hermana de la novia, ser los testigos, ser la madrina,…).

Podéis hacerlos participes (al círculo más íntimo y cercano), delegándoles pequeñas tareas. Con eso, os descargarán de trabajo y ellos se sentirán súper útiles. Por ejemplo: encargarse de conseguir todas las direcciones de los invitados, sus nombres, apellidos correctos y teléfonos. Buscar un hotel cercano para el alojamiento de todos los invitados que vienen de fuera y peluquerías cercanas, con sus horarios,… Tenéis que cortar 200 lacitos para atar los regalitos. El día de la boda, que vuestra mejor amiga esté pendiente de los amigos que vienen de fuera y no conocen a nadie, de hacerles sentir cómodos, presentarles a alguien. Que tu hermana, hermano o cuñada sea cómplice con la sorpresa que les daréis a vuestros padres el día de la boda.

Cositas que son muy concretas y necesarias, pero que no intervienen en cómo será la boda y en la elección de nada. No solo para dejaros libertad de decisión en vuestra boda, sino por el ‘factor SORPRESA’, que es tan tan especial ese día. Y que esas personas (tan importantes para vosotros) no pueden perder.

No porque algo les haga mucha ilusión hacer, les tenéis que decir que sí o dejarles hacerlo, si no os hace felices a vosotros y no es lo que queréis para vuestro día. Hablar con ellas, lo tendrán que entender. Hacerles sentir importantes y hacerles entender el papel que tienen en la boda y ese día. Y lo importantes que son para vosotros y lo importante que es para vosotros tomar ciertas decisiones, libremente, para la celebración de vuestro amor.

Un beso y … hasta pronto.

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Acerca de cerezas de Colores

Ayudo a parejas con muy poco tiempo libre que quieren una boda con estilo y sin complicaciones, a organizarla y decorarla para poder organizar su boda perfecta. Y que en su precioso día, todos lo pasen genial. 

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